
En el tradicional circuito italiano de Monza, se estrenó una de los motocicletas más esperadas de los últimos años, la BMW S 1000 RR, cuya versión de carreras está presente en el Campeonato Mundial de Superbikes.
La variante de calle de sólo 204 kilos llega con un motor de cuatro cilindros en línea, que entrega una potencia de 193 caballos a 13.000 rpm y un par máximo de 112 Nm, alcanzado a las 9.750 vueltas.
Destacan los sistemas opcionales Race ABS y Dynamic Traction Control. El primero, y tal como su nombre lo dice, se trata de un ABS con una configuración deportiva, cuyo objetivo es ayudar al piloto a obtener las mejores frenadas posibles en cada curva. El segundo es un sistema de gestión electrónica con control de tracción, que permite elegir entre varios modos de funcionamiento según el estado del asfalto.
Por un lado, está el modo “rain” para asfalto mojado, “race” para andar en circuito con neumáticos deportivos y “slicks” para rodar también en pista pero con neumáticos lisos.
El sistema de escape de la S 1000 RR, completamente fabricado en acero inoxidable tiene una configuración 4-2-1. El silencioso sigue los cánones de diseño de moda en las motos deportivas, saliendo por el lado derecho de la moto a través de una pieza de reducidas dimensiones.
Estéticamente, destaca la disposición de dos ópticas delanteras de diferente tamaño. Según BMW, éstas han sido diseñadas basandose en las motos que corren en resitencia.
Fuente:
http://www.latercera.com/contenido/665_126508_9.shtml